lunes, 7 de abril de 2008

Per saecula


Leyendo una vieja escritura pública de compraventa (no demasiado, de 1935) me encuentro con lo siguiente: D. Fulanito de Tal, vecino de ..., de profesión difunto. ? Tal cual.

O el Sr. Notario era un guasón, o ese pobre hombre va a estar trabajando toda la eternidad.

3 comentarios:

Cafeína dijo...

Yo conozco a una chica q no podía casarse pq constaba como "fallecida" en el registro civil... Vaya guasa no?

Anónimo dijo...

Lo de profesión difunto tiene sus ventajas. A ver quién es el guapo que te acusa de estar de brazos caídos :-)

Canichu, el espía del bar dijo...

en los años treinta, y otras décadas anteriores, incluso en los cuarenta, refiriéndonos siempre a arachivos españoles, no conozco el resto, es habitual esta serie de cosas. De hehco hay hasta procesos judiciales contra personas que se abren por primera vez después de 20 años muerto este, o bien puedes encontrar decisiones de si una persona debe seguir o no con su cargo público (maestro, por ejemplo), cuando esa persona ha muerto dos o tres años antes... Eran cosas que tenían que ver más con un sentido de la moral y el honor que hoy día se ha cambiado por el pragmatismo.