jueves, 31 de enero de 2008

Pianococktail


Ay ay ayaayayayaaaaaaaaa, lo que hace el aburrimiento. He vuelto a releer Desayuno en Tiffany´s y me encanta. Me encanta el personaje de Holly, travelling, y del escritor, y Nueva York, y los regalos inútiles. Pero lo que más ilusión me hizo fue que el libro se abre con un coctel que lleva el nombre de una persona a la que conozco de lejos: withe angel. Probadlo si os atreveis: una parte de ginebra y otra de vodka; sin vermut. Pero hay más: bourbon, martinis secos y una de mis escenas favoritas: lo bien que combina el whisky con las manzanas.


Una delicia en todos los sentidos. Y recordad: no os enamoreis de un animal salvaje, porque cuanto más cariño le deis, más fuerte se hará. Primero volará hasta la copa de un árbol. Luego al cielo. Así que si os enamorais de un animal salvaje, os quedareis mirando al cielo. O algo así.


(Perdón si no soy original con la foto, pero era inevitable. Además, era inevitable. Ese, va por tí)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es mejor mirar al cielo anhelando a un animal salvaje que mirar hacia abjo y ver que simplemente estás pisando mierda. Los monstruos perfectos es lo que tienen... ¿Eres uno de ellos?

ESE dijo...

Bienvenido al poder de las palabras virtuales. Será un placer leerte y dejarse llevar por tu magnetismo. Gracias por el regalo en forma de homenaje a una diva única e irrepetible. Aunque tu musa opta al título. ¡Feliz Blog!