sábado, 17 de enero de 2009

Y

La Y es una letra maltratada. No es una vocal ni termina de encajar entre las consonantes. Directamente, no encaja en ninguna parte, ni siquiera en el alfabeto, donde sigue siendo la única letra con apellido. Pero cumple una función esencial dentro del lenguaje, la de conjunción copulativa. Sin ella no podríamos decir tú y yo, por ejemplo. Se trata de una letra que une y, como tal, todo un simbolo de amor y amistad. Incluso, si la miras bien, tiene forma de corazón abstracto.
Gracias al Espía, he aprendido que las minúsculas son muy recientes. Si nos fijamos en la grafía de Y, en mayúscula, tal y como fue concebida en su origen, vemos que se trata de la unión de tres líneas que convergen en un mismo punto, algo que ya simboliza y anticipa su significado. Eso me lleva a pensar que la insignia de Mercedes es algo así como el anticristo de la copulación.... Pero eso es otra história.
Por todo eso y más, hoy me apetece dedicar estas lineas a la Y.

domingo, 11 de enero de 2009

Tiptoe


Ella dormía de puntillas para entrar en mis sueños sin hacer ruido.

jueves, 8 de enero de 2009

Let's Dance


Hoy estoy feliz: David Bowie cumple años. A ver, que no me va nada en ello, ni me invita a fiestas, ni nos llamamos por teléfono. Pero que alguien como él llegue a los 62 años con esa pinta me llena de esperanza.

De todos modos, las estrellas de rock, jóvenes. A ser posible.

domingo, 4 de enero de 2009

Otra pluma negra para las alas de un pecador

Hace poco más de un año, escuché por primera vez a Dayna Kurtz. Fue en directo, gratis y gratamente acompañado de un puñado de amigos. Increible cómo llena un escenario sólo con su voz y su guitarra. Desde entonces no me canso de escucharla.
El dos mil ocho ha pasado dejando otra pluma negra en las alas de este pecador, por citar a Dayna. A saber qué cielo trae el 2009.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Propósitos de Año Nuevo


De entre todos los cuentos que he leido y me han contado, mi favorito es uno de las Mil y Una Noches que trata sobre un Sultán en cuya corte protegía a todo tipo de artistas, poetas, músicos y sabios. Pero llegó un momento en que nada le sorprendía, como si ya hubiera escuchado todas las historias y no hubiera nada nuevo para él. Se sintió muy triste y decidió ofrecer una recompensa a quien le trajera la história más maravillosa. Os dejo con la curiosidad sobre la história que le llega.

Ese es mi propósito para este año: seguir buscando de entre todo lo que me rodea la maravilla escondida.
Gracias a todos por ayudar en el empeño.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Red Night Nurse


Hace ya algún tiempo me hacía eco de una noticia sobre unas enfermeras del hospital de San Rafael de Cádiz a las que obligaban a llevar falda y cofia. Pues bien, ya ha salido la sentencia: los jueces dicen que no hay discriminación alguna por el hecho de llevar faldita. Desconozco el contenido exacto de la sentencia, pero os dejo la referencia de la noticia del mismo periódico de donde la saqué la primera vez. El caso es que, por una vez, voy a estar de acuerdo: una cosa es que nos resulte anticuado, o incluso ridículo, y otra que atente contra los derechos fundamentales, el estado de derecho, la dignidad de la mujer, etc.

Otra cosa es lo que he descubierto en el blog de Francisco Nixon que tengo enlazado aquí al lado. Este es el mejor anuncio que se ha hecho en la culta y avanzada Europa del Norte. Juzguen ustedes mismos, a mi me mola más que lo de las enfermeras.

En fin, cosas del progreso. Entre tanto, el mundo despide a Bettie Page. Yo pensaba que ya estaba muerta, pero ha llegado a los 85 años. Vista ahora, resulta de lo más inocente.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Amar es compartir


Este verano, mientras tostaba mi piel en una tranquila playa cuyo nombre no me apetece publicitar, leí en una revista que un país asiático había creado el ministerio del amor (sic) para incrementar la tasa de natalidad. Un fin bastante prosaico para un ministerio con nombre tan poético. No me quiero imaginar a lo que te pueden obligar en ese país por decreto...

En España somos de otra manera: te apuntas a un concurso de televisión y te plantan entre un montón de candidatas de todo tipo. En concreto, me estoy refiriendo al "affaire Efren". No es que me apasione el tema, tampoco he podido seguirlo, pero me hacer reir que alguien busque el amor de su vida haciendo un casting, como las princesas de esos cuentos que sometían a sus pretendientes y luego hacían trampa para que ganara su favorito. De la misma forma, no creo que se pueda encontra el amor enviando tapas de yogures (creo que esto pasó de moda), o códigos de barras.

Pero la cosa tiene su miga: lo que empezó como la típica comedia romántica americana, con príncipe azul de esos que puedes presentar a tu madre y pasar por el morro a tus compañeras de trabajo, ha acabado como la típica españolada de la época más gloriosa de Pajares y Esteso. Después de marear la perdíz todo lo que permitió la audiencia, no supo elegir, o sí, y el cuento ha terminado en una história de cuernos vulgarcita.

No me atrevo a buscar una moraleja. Sí creo que nadie va a la tele a buscar amor. No, al menos, hasta que se cree un Ministerio que nos obligue.