lunes, 4 de octubre de 2010

Get out of my cloud

Parece mentira que ya estemos en octubre. Hace ya un mes manteniamos una coversación acerca de las posibilidades cinematográficas de Maliaño. Me decían: "Maliaño es como Manhattan". Yo he creido siempre que Scorsese hubiera rodado grandes películas aquí, aunque también es cierto que ha perdido bastante. De la misma manera, siempre he defendido que Santander es el San Francisco de Europa. Bueno, reconozco que en principio el parecido puede ser meramente pasiajístico, pero la intención es que podemos crear un ambiente, un movimiento, unas inquietudes semejantes a las que han hecho famosa a dicha ciudad.

Tambien es verdad que gente que ha visitado esas ciudades me han dicho que el parecido sólo está en mi cabeza. Y no niego que tengan parte de razón, pero no soporto a la gente sin imaginación. Me explico: una cosa es lo que tienes y, otra, lo que puedes hacer con ello. Es fácil ir a Londres y volver fascinado. Lo dificil es hacer que el sitio donde vives se convierta en esa ciudad cosmopolita, o inquieta, o combativa, o lo que quieras. Y las más de las veces tampoco requiere un gran esfuerzo. Sólo basta saber mirar. Ya lo decían Burning a principos de los 80: en Madrid pasan más cosas que en NY.

Hay quien no sabe qué grupos tocan en dos calles más allá, o que exposiciones se inaguran la próxima semana, pero van como gilipollas a hacerte fotos al CBGBS y no paran de hablar de Warhol y Berlín.

Lo que ya está hecho, no tiene mérito.

Y todo esto con las elección de las ciudades candidatas a ser capitales europeas de la cultarua en 2016, donde no está Santander. Ya mostré mi escepticismo sobre el asunto en alguna ocasión. Sin embargo, debo reconocer que el trabajo realizado por el equipo de la Fundación, con Rafael Doctor al frente, consguió cambiar mi opinión. Y ello porque han conseguido en poco tiempo que la gente (quien ha querido, que de todo hay) salga a la calle a disfrutar de propuestas a las que antes no se había prestado atención, ya estuvieran realizadas por artistas de fuera o de aquí. He notado un cambio de disposición entre mis vecinos y me ha gustado. Ahora la pregunta es la misma que antes: ¿qué va a pasar ahora que el sueño ha terminado? Dicen que quieren reconducir la energía generada y continuar el trabajo. No voy a ser tan bocazas esta vez y esperaré el desarrollo de los hechos.

Entretanto, en defensa de mis tesis, os dejo con un video de los Deltonos que no se rodó en USA, sino aquí al lado.


sábado, 11 de septiembre de 2010

The Seeds - Can't Seem To Make You Mine



Septiembre está reteniendo el verano. Podemos disfrutar de la ciudad libres de turistas, escapar a playas vacías, perdernos por los valles, con la luz del otoño a las puertas y el calor del sol a las espaldas.

Pronto llegará el viento. No parece que nada pueda pertenecernos.

domingo, 8 de agosto de 2010

Mr. Deville

Ayer hizo un año de la muerte del Sr. Deville.



Los años empiezan a pesar cuando te das cuenta de que casi todos tus heroes han caido...

lunes, 31 de mayo de 2010

Vaya semanita

Llevo tiempo queriendo hacer la crítica del concierto de Dayna Kurtz. Llevaba esperando esta actuación ni sé el tiempo: ha sido, quizá, por esa ansiedad y espectativas que me he creado, que el resultado no me ha parecido para tanto. Ha estado bien, sí, pero podía haber sido mucho mejor, como la primera vez que la ví en el Paraninfo de la calle Sevilla presentando "Another Black Feather". Me desilusiona que las cosas no sean como las imagino.

En cualquier caso, Dayna Kurtz sigue siendo altamente recomendable, una de mis favoritas y podeis encontrar el concierto mucho mejor explicado de lo que yo sería capaz de intentarlo aquí

domingo, 2 de mayo de 2010

Bares

Se acabaron los cafés a media mañana en el Oporto. Cómo me gustaba entrar en este pequeño y estrecho barde la calle Lealtad y que el camarero ya estuviera preparando el café tal y como me gusta, sin importar la clientela que hubiera en la barra. Ése es uno de los pequeños detalles que distinguen a los buenos profesionales.

Con el tiempo me he ido dando cuenta de que paro en los bares por la gente que los lleva. Ya he hablado varias veces del Minimal, en Muriedas; hoy es casi más un refugio espiritual para mí, pero la exquisita educación y la preocupación por servir la mejor copa, el mejor café, hacer sentir al cliente a gusto, ha sido y es una de sus señas de identidad que me engancharon desde un principio. Además está el gusto por el arte, la música, las buenas conversaciones y tertulias, la tranquilidad y esa maravillosa y fresca terraza. Pero hay otros: el Doble Arte, en Magallanes; no termino de entender porqué uno de los pocos sitios donde se programa de manera continuada música en directo, con un trato amable y destreza a la hora de tirar cañas, sigue estando tan poco considerado. La Tertulia, en Santa Lucía: es imposible sentirse solo allí, siempre te atienden con la mejor de las sonrisas y sigue teniendo una de las mejores cartas de cafés de la ciudad. El Rubicón, el la calle del Sol: bueno, ya es todo un clásico, y reconozco que sus camareros tienen fama de bordes y me han mandado bajar la voz en más de una ocasión, pero han sido muchos los buenos momentos. El Dolmen, justo en frente: todo un espectáculo lo que es capaz de hacer este hombre... Reconozco que es el principal motivo por el que paro allí, aunque también es un buen sitio para bailar. El Metropole, en la misma calle: gracias a las sesiones de la gente de ANDN y Plastic DJ's se ha revitalizado en los últimos tiempos; un buen lugar para acabar la noche.

Es cierto que cuatro de los bares que menciono están en menos de cuatrocientos metros, pero creedme, no es por pereza.

domingo, 11 de abril de 2010

lunes, 29 de marzo de 2010

Y todo lo demás da igual



Renuncio a conocer la verdad. Lo digo en serio, no tengo el más mínimo interés. Presumo, desde un principio, que nadie me la va a contar y no me importa. Lo que no perdono, es que me aburran. De mentir o, mejor dicho, de invertar, exijo una buena historia, algo que me entretenga, me haga pensar, reir, o pasar el rato. Es más: prefiero una buena mentira a la realidad mal contada.

Y pondría una buena imagen, o una canción (Teenage kicks, por ejemplo, que me apetece) y arreglaría el formato de texto, pero no sé qué cojones le pasa al blogger que no me deja hacer nada