martes, 19 de agosto de 2008

La televisión

Me he pasado todo el finde sin ver la tele tan ricamente, con gente que no tiene tele en casa, pero hemos mantenido un montón de conversaciones de lo más diverso acerca de ella. ¿Qué nos dará?¿Qué nos quitará?

martes, 12 de agosto de 2008

El vicio de leer

De niño, tanto mis padres como a mis maestros se sentían orgullosos de que me encantase leer. Con los años sigue encantándamo, pero esa virtud lectora ha sido puerta de innumerables vicios. Y es que suelo encontrar pasajes en los libros que despiertan mi natural curioso. Un último ejemplo: voy terminando el clásico Beau Geste, de P.C. Wren, libro que elegí para que el tiempo pasase rápido en los transportes públicos este verano debido a la inolvidable película de Gary Cooper. En él se pueden encontrar miles de ideas elevadas en torno a la amistad, el honor, la aventura, el sentido del deber, y otras tantas desgraciadamente caidas en desuso. Sin embargo, subrayo esta receta:

"El local de Mustafá era un café árabe, donde nos dieron un café espléndido y muy barato: espeso, negro y dulce, con un toque de vainilla, de aceite de hachis y opio, de esencia de naranja y otros sabores". Me conformaría con llevarme un termo al trabajo con un café que reuniera, al menos las tres primeras condiciones. Aunque una vez probé, en Barcelona, un café con naranja y clavo que era excelente.

En fin, todo esto no se aprende viendo la tele ni escribiendo en blogs, así que voy a continuar con lo mío.

martes, 5 de agosto de 2008

El mejor amigo del hombre

Llevo algún tiempo con este blog y todavía nadie me ha insultado, ni se ha metido a hacer comentarios infamantes. Me temo que hoy puede acabarse esa racha y me lo voy a ganar a pulso. No soporto a la gente que AMA a su perro y lo defeinde sobre todas las cosas. Cuando oigo defender a los perros, decir que son mejores que las personas y todas esas chorradas, enfermo. Os lo juro: enfermo de veras, porque los filocánidos (ya me corregirán la palabra) no hablan por hablar usando frases hechas. Lo dicen de verdad: prefieren a los perros antes que a las personas.
Pensemoslo: ¿qué virtudes ensalzan de los perros? la lealtad, la fidelidad y LA OBEDIENCIA. Eso no es un compañero, es un esclavo que nunca te lleva la contraria. Puedes dejarlo tirado en la cuneta, que seguirá corriendo detrás de tí y te perdonará siempre. Levanta la pata, sientaté, ven aquí... Pueden hacerlo todo, hasta salvarte la vida y llorarte en la tumba hasta su fin. Si eso es lo que alguien quiere de un amigo, por favor, que no me llame.
Luego critican a los pobres gatos: que si son egoistas, que si sólo vienen cuando tienen hambre, o frío... Pamplinas (no creí que encontrase oportunidad de usar esa palabra). Pero eso es otra guerra.
Con su pan se lo coman. Ahora ya podeis ponerme verde, así me voy aclimatando al color de mi vejez.

domingo, 3 de agosto de 2008

Volver

Hace tiempo, oí una historia acerca de un griego que se sentaba en la playa y pensaba en volver a casa. Luego se levantó, se fue a su hogar y preparó el equipaje, porque el primer paso para regresar es marcharse a algún lado.
Nunca he estado tanto tiempo fuera como para sentir deseo de volver, pero sí he mirado muchas veces la bahía pensando en marcharme y cómo habría cambiado todo a mi vuelta. Ahora, de vuelta, pienso en la ida; soy así. Te vas pensando en viajar y acabas haciendo turismo. No está mal, pero no es lo mismo, desde luego.
En fin, os dejo con Flor de Loto. Para mí, una de las canciones que mejor hablan del viaje. Espero que lo disfruteis ahora que el verano sigue siendo un sueño.

jueves, 17 de julio de 2008

A por ellos

Por fin el verano, vacaciones, playas, y otras batallas. Me lanzo al abordaje de nuevas aventuras

jueves, 10 de julio de 2008

Abisinias


Contaba Sir Richard Burton con ocasión de su viaje a través de las Montañas de la Luna, que las mujeres abisinias tenían la piel siempre fresca, lo que constituía un placer añadido en esos climas tan calurosos. Desde luego, es un buen remedio para estas noches de verano.

sábado, 5 de julio de 2008

Noches tan suaves


Decía Napoleón que nadie puede ser un héroe para su mayordomo, o algo así. De igual manera, los ídolos se pueden caer cuando los ves a diario. Si todos los días tomase el café con, por ejemplo, Prince, dejaría de resultarme un tipo extraordinario. Fijo. Pero en ocasiones, conocerlos puede dar pie a lo contrario.

Todo esto viene a cuento por la interminable y dulce noche del jueves (quien dijo que lo bueno, breve, mentía como un bellaco). Después del concierto de Vetusta Morla, en el que parece que estuvo toda Santander -o toda la que conozco- fuimos enlazando bares y música en directo por toda la calle del Carmen. A última hora, Quique Gonzalez se lanzó a tocar unos temas en el sorprendetemente afinado del Rubicón. Mientras una mesa de niñatos dedicó a quedarse con él como si fuese un decadente más, nos dedicó su Pequeño Rocanrol.

No me entusiasma mucho este hombre, reconozco que a sus conciertos les falta un poco de marcha para mí. Pero sólo al piano, sin micro, sonaba formidable. Y eso sólo lo pueden hacer unos pocos. Además, su amabilidad y trato exquisito le ha hecho merecedor de todo mi respeto y admiración.

Lo mismo me pasa con grupos de aquí, como Estereotypo, Hermosos Vencidos, Marcos Bárcena, Ídolos del Extrarradio, y tantos otros, cuya grandeza sólo se ve empañada porque son vecinos.

Al final, terminamos la noche como la empezamos: con Vetusta Morla, que buscaban desesperadamente bares abiertos a donde ir.

Una espiral perfecta.