
Ahora que todo el mundo habla de la propiedad intelectual, de la SGAE y de tasas variadas, yo me pregunto qué ha sido de las tiendas de discos. No me refiero a esos espacios de las grandes superficies donde está todo revuelto y puedes encontrar gangas si te pones a rebuscar entre los cajones, como en un mercadillo. Estoy pensando en aquellas tiendas que llevaba gente casi por vocación, porque les gustaba la música, que conocían tus gustos, te orientaban y decubrían nuevas bandas.
Algunas sobreviven a duras penas. Centrándome en Santander, casi casi me quedaría con tres. El referente de Discos Flash, que aunque no tenga ofertas ni precios asequibles, sabes que va a encontrar cualquier cosa que le pidas. Especializado en blues, jazz y rock, siempre darás con el disco que deseas.
Centrándonos en las músicas del mundo y clásica, tenemos Harmonía Mundi. Colecciones muy cuidadas y escogidas y alguna que otra sorpresa, con grandes oportunidades: tienen una sección de ofertas nada despreciables con grandes discos desde tres euros.
Pero quizá mi favorita sea Boikot, por aquello de que sigue vendiendo vinilos y cuida mucho la selección de lo que vende. Desde el coleccionista al neófito, todos encontraran su disco. Otro de sus alicientes es la posibilidad de encontrar bandas de la región, amén de otros muchos productos. Hay que vivir.
Sé que hay otras, pero la selección la hago yo para bien o para mal. Si con todo pensais que es mejor seguir buscando en la red, buena suerte.